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El jardín de Infantes La Hormiguita Viajera y el Colegio de la Ribera han generado un espacio donde grupos de padres, puedan discutir, acordar y reflexionar temas de interés respecto a la educación de sus hijos y sirvan de agentes multiplicadores con otros padres-madres/tutores.

Es un espacio de aprendizaje donde el intercambio de experiencias y la reflexión colectiva se convierten en herramientas que permitan mejorar los recursos educadores de los padres. También deben ser medios para dar a los padres y las madres recursos de acción y reivindicación sobre los otros factores en la educación de la infancia y la adolescencia.

UN MODELO FORMATIVO DESDE LOS PADRES Y PARA LOS PADRES

En contraste con otras épocas, podemos afirmar que una de las características de nuestra realidad es la del  cambio y la renovación constante de valores y conocimientos. Vivimos en un mundo cambiante, sin referentes estables ni absolutos que coloca a los padres y madres actuales a años luz de la posición de inmutabilidad y poder casi absoluto en la que se encontraban hace no muchas décadas donde la palabra del Páter familias tenía todos los visos de sentencia inapelable. Los padres y madres de hoy nos encontramos continuamente tomando decisiones y enfrentándonos a situaciones completamente nuevas.

Muchas de las cosas que nos ocurren con nuestros hijos no habían pasado por la cabeza de nuestros padres por más que poseyeran una portentosa imaginación.de esta manera resulta imposible apoyarse en la memoria de la comunidad. Nuestros padres y mucho más nuestros abuelos, a la hora de tomar una decisión recuperaban la experiencia de sus padres y de los padres de sus padres. De esta manera opuesta una cualidad esencial para sobrevivir como padre y madre hoy en día es la de ser capaz de flexibilizar y adaptar nuestras posiciones y plantea miento de forma ajustada con  los cambios sociales más o menos inmediatos y realizar una actualización constante de nuestro papel.

Las Escuelas de Padres/Madres, surgen a principios de este siglo en EEUU y Francia como una respuesta más a un clima social de preocupación por las condiciones de la infancia, que cree fundamental la educación como un elemento formativo esencial para los niños y niñas y que considera indispensable para el buen hacer de la labor educativa, que familia y escuela estén en intima comunicación.