Naciones Unidas estableció todos los 25 de abril como el Día Internacional contra el Maltrato Infantil con el fin de fomentar el respeto de los derechos de los niños a nivel mundial, así como para crear conciencia de la importancia que tiene el aseguramiento y salvaguarda de éstos para toda la sociedad.

En la Argentina, el castigo corporal está prohibido luego de la sanción del Código Civil y Comercial de la Nación, en su artículo 647, y por la Ley de Protección Integral de la Niñez (N° 26.061). Además, la Convención sobre los Derechos del Niño establece al respecto que “el Estado tiene la responsabilidad de asegurar políticas, recursos y asistencia apropiados para que la familia pueda asumir adecuadamente sus funciones en la crianza”.

Antes de nada es importante aclarar qué se entiende por maltrato infantil. En definitiva, sería toda aquella acción (ya sea física, emocional o sexual) u omisión, que los padres o cuidadores, de manera intencionada, ejercen en el niño y provocan en él un daño físico y/o psicológico.

Tipos de maltrato infantil

Existen varios tipos de maltrato:

– Desatención física y/o emocional en el cuidado de los menores: privarles de alimentos, de condiciones higiénico-sanitarias óptimas, de tratamientos médicos necesarios, niños no escolarizados o con alta tasa de absentismo escolar, permitirles el consumo de alcohol o drogas, indiferencia hacia sus estados anímicos, ser ignorados, etc.

– Maltrato físico: administrarles sustancias nocivas, atarles, encerrarlos, pegarles, quemarles, aplicación de castigos severos, etc.

– Maltrato emocional: maltrato verbal, niños tratados de manera inapropiada, amenazados, manipulados, etc.

– Abuso sexual: tocar al niño y obligarle a realizar tocamientos sexuales, filmar al niño durante actos sexuales, etc.

Podemos encontrar diferentes indicadores físicos, comportamentales, emocionales o de tipo sexual en el niño, que pueden ayudarnos a identificar una situación de maltrato infantil. Si bien, estos signos de sospecha deben valorarse de forma global y no se debe establecer una relación directa entre un solo síntoma y el maltrato Infantil.

Cómo podemos detectar cuando un niño o niña sufre maltrato

Hay varios tipos de indicadores:

– Indicadores físicos: dolor corporal, golpes, moratones de diversa evolución, quemaduras o heridas en alguna zona del cuerpo, dificultades para andar o sentarse, mordeduras humanas, cortes o pinchazos, fracturas de nariz, etc.

– Indicadores comportamentales: pérdida de apetito, trastornos del sueño, hiperactividad, regresión de conductas, tendencia al secretismo, agresividad, problemas escolares, llanto, resistencia a desnudarse o bañarse, aislamiento social, enuresis o encopresis, etc.

– Indicadores emocionales: tristeza, irritabilidad, miedo, odio, sentimientos de culpabilidad, impotencia, vergüenza, frustración, etc.

– Indicadores en la esfera sexual: conductas precoces o conocimientos sexuales inadecuados para su edad, rechazo de las caricias, de los besos y del contacto físico, etc.

Es conveniente saber que aunque no es lo habitual, pero pueden existir niños asintomáticos, es decir, niños que aparentemente no muestran signos evidentes de maltrato y que sí están siendo sometidos a una situación de abuso.