NATALIA BARRETO (Primer Grado)

“Comencé en el colegio hace ya varios años, con los temores y las expectativas lógicas de quien emprende un nuevo desafío, pero muy pronto me hicieron sentir parte de esta gran y hermosa familia, y vale el término, para quien pasa tanto tiempo en la Institución, vive tantas emociones, cumple tantos roles, asume responsabilidades, y no puede dejar de ver a la Escuela como su segundo hogar.

Aquí encontré un lugar con un equipo extraordinario y en este punto quiero valorar a todas aquellas personas que por diferentes motivos han tomado otro rumbo pero han hecho un aporte muy valioso para esta comunidad, que educa desde el conocimiento pero basada en valores, porque el conocimiento sin valores es como un barco en el mar, navega y puede llegar lejos, pero sin rumbo ¿a qué puertos llegará? “

MÓNICA MORÁN (Segundo grado)

“Hace cinco años trabajo en la Institución. Recuerdo que llegué a la entrevista con mucho miedo, incertidumbre y preguntas como, ¿será difícil?, ¿lo podré hacer? Lo cierto es que trabajar en el “Colegio de la Ribera “es un aprendizaje constante, un desafío personal de superación como docente, es investigar nuevas estrategias para trabajar en la diversidad, es aprender a trabajar en equipo, es conocer al alumno y su contexto, su historia de vida y ser parte de su formación académica. Mi propósito es dejar huellas y no cicatrices, como así también las familias, cada niñito y todo el personal de esta casa de estudios, año tras año dejan su huella en mi corazón”

CECILIA ECHEVERRÍA (Tercer grado)

“Trabajar en la Ribera para mí significa esfuerzo y superación personal.

Sigo estudiando otra carrera porque quiero dar lo mejor de mí a la comunidad educativa. Con todas las demandas de la sociedad actual es necesario estar a la altura de las circunstancias y eso es algo que aprendí en el Colegio: adaptarme a los cambios”.

SUSANA FLEITAS (Cuarto Grado)

“Esta es la foto que más me identifica porque “tengo puesta la camiseta” del Colegio. Ir todos los días al Colegio es un desafío maravilloso que lo afronto con entusiasmo y buena onda.

Agradecida a Dios por el trabajo y la oportunidad de encontrarme con personas tan interesantes que hacen de mi transitar como docente una dulce tarea”.

FLORENCIA ZABALA (Quinto Grado)

“Para mí trabajar en el Colegio de la Ribera significa responsabilidad, experiencia y dedicación.

NATALIA GONZÁLEZ  (Sexto Grado)

“Tengo mucho sentido de pertenencia y que por eso me gusta tanto el colegio. También porque, aunque haya trabajado en otros colegios, en cada uno hay una nueva y única experiencia. Destaco que los niños trabajan muy bien y que el colegio es como una comunidad ya que se trabaja en conjunto con la familia, los directivos y los estudiantes”.