Un niño formoseño de 9 años escribió una emotiva carta para expresar su gratitud a su padre gendarme, como así también a los médicos que se encuentran prestando servicios para frenar la pandemia del coronavirus.

“Soy Ignacio Velázquez de cuarto grado del Colegio de la Ribera, les quería decir gracias por cuidarnos para que este virus no nos lastime. También decirle gracias a mi papi Enrique, que es de Gendarmería y que está trabajando como los médicos para proteger a todo el país. El está en Buenos Aires, le mando un beso grande. Gracias Doctores. Te quiero papá”.


Con estas palabras cargadas de amor, orgullo y emotividad, “Nacho” (como lo conocen sus familiares y amigos)quiso llevar un mensaje de aliento a los que él llama “superheróes”en medio de este flagelo que ha paralizado nuestro país y el mundo entero.
“La idea surgió como parte de una tarea que nos dió la seño Susy. La consigna era escribir una carta de agradecimiento a los médicos. Me acordé de mi papá que- al igual que ellos- está trabajando para defendernos de esta enfermedad, poniendo en riesgo su propia vida. Lo extraño y me gustaría que estuviera con nosotros. Pero entiendo que tiene que ayudar a la Argentina”, comentó el autor de la carta que comenzó a circular por las redes sociales.


La familia de Ignacio está compuesta por su papá Enrique Velázquez (Comandante Principal de G.N con prestación de servicios en la Dirección Nacional de Gendarmería, con sede en CABA), su mamá Mariela Risso (docente) y su hermano mayor Tobías (14 años. Alumno de tercer año del Colegio de la Ribera)
“Estamos viviendo una situación muy difícil, a nivel local y global, con sentimientos muy encontrados, lejos de la familia, dando lo mejor de uno para que pronto podamos superar esta adversidad”, contó Enrique, desde su puesto de lucha contra la pandemia.
Al referirse a la carta que el pequeño Nacho le dedicó, el gendarme (oriundo de Clorinda) admitió que “me impactó y emocionó mucho, incluso debo confesar hasta las lágrimas. Lo tengo que admitir, más allá de que uno es varón y hombre de armas, la distancia acrecientan la nostalgia y la emoción. Realmente es un orgullo que mi hijo valore el esfuerzo que están haciendo, tanto el personal de la salud como los efectivos de las fuerzas para que la enfermedad no se propague”.


Por su parte, Mariela mencionó que “a fines del año pasado, a mi marido le sale el pase a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Conversando y evaluando toda la situación y el entorno, decidimos que fuera solo y que la familia se quede en Formosa”.
“Desde ese momento y en adelante – destacó- el Colegio jugó un papel muy importante, en materia de apoyo y contención, no sólo para mi, sino sobre todo para mis hijos, acompañándolos en todo momento y principalmente cuando extrañan al papá. Por dicha razón, estoy muy agradecida con el personal directivo y docente, en especial con la directora Lili y la seño Susana”.
En relación a la misiva dirigida a su esposo y médicos, la mamá de Nacho indicó que “la verdad que nos llenó de emoción saber y darme cuenta que un niño entiende mucho más rápido lo que pasa alrededor que un adulto”.
“Evidentemente los valores que uno transmite como familia y los que transmite el Colegio se ven plasmados tanto en la casa como en el aula”, afirmó.
Finalmente, advirtió que “la cuarentena nos encuentra a los tres solos en nuestro hogar. Por eso, en todo momento trato de transmitir tranquilidad y no temor a mis hijos, remarcándoles que debemos tener cuidado y ser responsables, tomando conciencia que nos cuidamos para cuidar a los demás”.