Tutores de estudiantes primarios del Colegio de la Ribera participaron durante la semana de reuniones virtuales en el marco de “Escuela de Padres”, replicando también las realizadas exitosamente en el ámbito del Jardín “La Hormiguita Viajera”.

Los encuentros que se desarrollaron, mediante la plataforma Zoom, estuvieron coordinados por la psicopedagoga institucional, Ana Costa Ankenbrand, quien estuvo acompañada por directivos, coordinadores de áreas y docentes.

La profesional explicó que “el objetivo de este espacio es reflexionar acerca de cómo debemos acompañar a los niños y niñas en los tiempos de aislamiento social, preventivo y obligatorio que vivimos, así como el importante rol que están cumpliendo las familias en este sentido”.

Precisó que “aprovechamos la oportunidad para plantear pautas y estrategias que contribuyan a realizar las actividades escolares en casa, dosificándolas un poco cada día”. Al respecto, consideró que “el aprendizaje no se detiene, aún inmersos en esta nueva complejidad. Siempre es importante aprender. Aprender nos da alegría, sentido, herramientas para el futuro”.

“En la medida que podamos, como adultos debemos acompañar, guiar este proceso. Buscando siempre en las actividades que propone la escuela una oportunidad para tirar de la punta del ovillo maravilloso que es el aprendizaje. Explorando con los chicos herramientas y visibilizando para que puedan darse cuenta de las cosas nuevas que van aprendiendo”, resaltó.

Costa Ankenbrand mencionó “la importancia de valorar y permitirle al niño la autonomía e independencia en la resolución. Ya que es en la autenticidad de sus respuestas que podemos ir tomando nota del camino individual y de cómo seguir guiándolo. Siempre posicionándonos desde la lógica del niño y no desde la del adulto. Es un buen momento para empoderar a los estudiantes y que autogestionen su aprendizaje”.

“Niños y niñas de todas las edades están en condiciones de desarrollar algunas actividades de manera autónoma, razón por la cual los adultos debemos darles la plena de confianza para que puedan hacerlo. Hay que permitirles además la satisfacción personal del logro alcanzado, lo cual no quiere decir que vayamos a abandonar al niño, sino que observaremos ese proceso de aprendizaje, guiando y facilitando de manera tal que sea el niño quien vaya desplegando sus potencialidades”, remarcó.

La psicopedagoga institucional del Colegio de la Ribera señaló que “recordamos algunas recomendaciones de cuidado relativas a la alimentación, el descanso y la exposición a pantallas. También hicimos hincapié en la organización de las actividades mediante tareas que favorezcan el desarrollo de habilidades de funcionamiento ejecutivo – sumamente necesarias para la resolución de problemas de la vida diaria – comprendiendo la posibilidad de identificar el problema a resolver, planear los pasos a seguir, promover la concentración, flexibilizar ajustes en caso de ser necesario, controlar impulsos y también regular emociones y la conducta”.

Finalmente, la licenciada Costa Ankenbrand agradeció “el acompañamiento diario que hacen las familias para sostener la educación de los niños y niñas”, resaltando “el esfuerzo del equipo docente por buscar nuevas estrategias de enseñanza, con el fin de que nuestros estudiantes puedan seguir aprendiendo en libertad, aún en esta situación de aislamiento”.